martes, 27 de mayo de 2008

La soledad invade pesadamente mi alma en estas largas distancias, y lo sonrisa que tu ves, aquí lentamente se apaga pensando en tus caricias, tus besos y tus palabras.

Afuera tras el cristal, un cielo oscuro grave tormenta amenaza, aquí dentro mi corazón, de tu ausencia sufre la pesada carga; mi consuelo es pensar que el efímero tiempo, aunque eterno, siempre pasa.

Como quisiera ahogarme en tu pelo, naufragar dulcemente en tu calido pecho, navegar a la deriva en las tranquilas olas de tus besos.

Como quisiera sentir mis manos sobre tu cuerpo, y el tacto de tus suaves y finas curvas resucitando el mío casi muerto.

Extrañas palabras son estas que hoy escribo, que en otro tiempo, ni si quiera en mis mejores sueños, se me hubieran ocurrido. Extraña sensación la que crece aquí dentro contigo, mezcla de miedo e ilusión, que engaña mis sentidos.

Espero que con el tiempo el miedo corra a refugiarse en su escondrijo y que la seguridad que tú me das pueda de muerte herirlo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si sólo gozas, vives, sientes y experimentas
la mitad de lo que podrías hacerlo,
eso es que no comprendes la magia y el valor que tiene
cada gesto del corazón, ni cada instante de la vida.
Por lo alto que está el cielo del mundo, el mundo es testigo de mi frenesí.
Con qué tristeza miramos el amor que se nos va,
sin piedad nos arrancan un pedazo de alma.
Que toda la vida me espere un momento porque ahora es tiempo de amar.
Escucho el sonido de tu risa, ¿cómo fue?
no sé decirte cómo fue.
Te extraño cuando camino, cuando río,
te extraño cuando lloro, cuando no concilio el sueño,
te extraño cuando brilla el sol, cuando hace mucho frío,
te extraño porque te siento algo tan mío...
Porque estás hecha a la medida de mis besos,
hecha a la medida de mis manos, hecha a la medida de mis sueños,
hecha a la medida de mi alma.
Por qué debería seguir torturándome….
No sé decirte cómo fue… no te he dejado nunca de amar…
Por qué debería seguir torturándonos...
Pero no podría decirte cómo fue…
Sólo espero que algún día sepas decírmelo tú.