Y ahora, otra vez, empiezo a caminar
largas y estrechas calles de mi ciudad,
largas y tristes noches sin luna,
cortas vidas sin rostro que me encuentro.
Y ahora vuelvo otra vez, al final,
a mi pequeña habitación solitaria;
una silla, una ventana cerrada,
un alma rota y la puerta de atrás.
Ahora, otra vez, me vuelvo a sentar
pensado con lamente fría,
soñando con el corazón aún caliente,
arrimando la puerta pero sin que se cierre.
Y es ahora, otra vez, cuado se ha ido;
y es ahora, tal vez, cuando me vuelva a levantar
sin ánimo de salir a la calle,
tan sólo quiero que desde ahora
la puerta no se habrá jamás.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
“Estás y no estás” y te abrazo rendida
Intento bordar tu alma para tener cuidado de ti
¿estás? ¿no estás?
La añoranza duerme en nuestros cuerpos, dóciles cuerpos,
y nos recuerda cada minuto; que puede que nada sea lo mismo.
Y la niña que vive en tu mirada me hace pensar
que puede que, lo mismo seria, nada.
¿dónde tengo que guardar mis faltas?
La juventud de la piel nos hace irascibles
nos hace buscar entre papeles viejos
donde tú algún día me perdiste. Y te abrazo rendida.
Y me miras, vencida.
Es nuestra luz la que enciende el mundo, amiga.
¿dónde estás? Que sepas que es esa luz
Lo que da vida a esa nada,
y te revive:
En un momento donde he cruzado la calle
he podido ver en un rincón del cielo,
nuestros nombres colgando de la luna
Publicar un comentario